Nstra. Señora de los Dolores

El 15 de septiembre, la iglesia, nos hace centrar su mirada en María, la mujer del dolor. Ella, cuando dio a luz a Jesús no sufrió ningún dolor, sí lo padeció cuando lo recibió al pie de la cruz confiando en el Plan de Redención, y con eso se convierte para nosotros en Madre, que nos ama y que vela por nuestras vidas. En la antífona de entrada de la misa que se celebra este día, se menciona que El Señor le aseguró a María, cuando presentó a su hijo Jesús en el Templo para ofrecerlo al Padre (Lc. 2, 22-35), un gran dolor.

Es el dolor que nace del corazón al ver que un hijo parte, se aleja, ama sin ser correspondido, muere inocente y sin el reconocimiento de las personas. Un dolor muy grande por no poder compartir con su hijo sus sueños.

Jesús mismo, un día le dijo a su Madre que ella era feliz, no por haberlo traído al mundo, sino porque había creído en Él. Por eso, Isabél, cuando recibió la visita de María, le dice: “Dichosa de Ti, por haber creído que se cumplieran las promesas del Señor.”

“Vivir es amar, y amar es sufrir”

El 15 de septiembre celebramos a María, nuestra Madre, y llamamos Nuestra Señora de los Dolores. Y la honramos con ese título, no porque seamos masoquistas, sino por algo mucho más real: porque vivir es amar, y amar es sufrir. María sufre porque lo ama y lo ama porque lo conoce, sabe bien quien es su Hijo, de quien es y para quien es. Por eso nuestra Madre, se asocia plenamente a Jesús y llego a ser Corredentora de su Hijo.

Honremos entonces a María que gracias a su entrega amorosa a su Hijo, en este plan de Redención nos es causa de vida, de salvación y de alegría, porque todos podemos obtener la vida.

 

ACTIVIDADES:

» TALLERES: Costura miercoles  de 14:30 a 16:30hs. | Cocina miercoles de 17 a 19hs.

» TERCER SABADO del mes: TE de los abuelos de 15:30 a 17 hs.

» MISA CARISMATICA: Los días 15 de cada mes.

» Servicio Sacerdotal Noturno: de 21.30 a 6 de la mañana. Tel.: 4254-2746.